Sunday, February 13, 2011

De la competitividad hacia la cooperación en la traducción


 


 


 

De la competitividad hacia la cooperación en la traducción


 

Cultura, Genes y Memes


 

Ramón Arias Pérez


 

Tabla de contenido

1.    Introducción    2

2.    Definición de Cultura, Memes y Genes    3

2.1    Memes    4

2.2    Cultura    4

2.3    Genes    5

3.    Su implicación en la traducción: una conclusión    6


 

  1. Introducción

Cuando nos planteamos que el ser humano es el ser más inteligente nos sorprendemos, sin lugar a dudas, de sus pequeñas ignorancias. Hay seres que se creen superiores, profesionales que por muy diversos motivos llegan a esta conclusión. No podemos, ni debemos permitir que la inteligencia colectiva, aunque sea vista como suma de personas con unos mismos intereses y objetivos, se instrumentalice por unos pocos genios en su beneficio. Ningún genio tiene cuatro pares de manos, puede hablar 12 lenguas y escribirlas al mismo tiempo; tiene más que dos manos para poder hacer una traducción.

Por tanto si partimos de la base de que la traducción no es competición; la traducción es trabajo y colaboración. Pero, esto no puede significar que se pueda ignorar al individuo, sus necesidades como profesional. Los intereses de cada uno de los profesionales de la traducción tienen que ser tenidos en cuenta.

A mi entender sería trabajar bajo unas condiciones mínimas de dignidad. Esto no es pedir demasiado. Todos los instrumentos jurídicos internacionales y nacionales recogen la dignidad del ser humano, y, acaso el traductor no es un ser humano; ergo el traductor debe ser retribuido dignamente por su trabajo.

La competencia perfecta regula los mercados en los que el traductor es uno más. El solo es uno actor entre miles. Supuestamente, el mercado y la competencia perfecta regularía lo que es la justa retribución del trabajador. Esos mercados no funcionan, son manipulables y sufren graves disfunciones que amenazan a países enteros. Siendo esto una realidad, no podemos apelar a la competencia perfecta para que establezca la retribución del traductor. La solución está justo aquí: la cooperación. El hombre es igual de cooperativo que competitivo. Además me atrevo a afirmar que somos más altruistas y cooperativos que competitivos; si no lo fuéramos, nos hubiésemos extinguido como especie hace miles de años.

  1. Definición de Cultura, Memes y Genes

La teoría de la evolución darwiniana nos trajo la idea de la supervivencia del más fuerte. La naturaleza premia al más fuerte, castigando a los más débiles con la extinción. La teoría de la evolución darwiniana, señala también la necesidad de adaptación del individuo a las condiciones, a menudo adversas, para sobrevivir. Olvidemos por un momento a Darwin y analicemos si el traductor puede sobrevivir sin la teoría evolutiva de Darwin o lo que Darwin y Dawkins suponen para la traducción.

Los memes según Dawkins son de información que se replican a sí mismo. Y, necesitamos hablar de memes debido a que el traductor es un imitador de textos, imita lo que dice el texto original, trasladando el texto original lo mejor posible al texto de llegada, pero también es un imitador de la cultura, ya que necesita conocer ambas la del texto origen o discurso origen y la de la texto meta o discurso meta. El traductor también trabaja con bits de información los discursos y los textos son información.

La cultura sigue siendo importante debido a la conexión que el traductor tiene con la legua como elemento por medio de las que se transmite la cultura; lengua oral y escrita. El traductor por tanto no puede desconocer la cultura, ni propia ni ajena por ser esta un elemento, entre otros posibles, usado para adaptar su traducción a la cultura de llegada; clave incluso para evaluar la calidad de la traducción (Baker y Saldanha, 2009). El traductor adapta por tanto el texto o discurso de una cultura y la adapta a la cultura de llegada. Aquí podríamos encontrar algunos lazos con la teorización evolutiva de Darwin.

  1. Memes

Justificada la necesidad de definir, los memes se definen como unidades de información que se replican a sí mismo. Los memes se propagan a sí mismos por medio de la imitación. El ejemplo de meme sería una idea, pero también puede serlo una canción. Así, lo que se escucha o lee y se transmite a otros es un meme (Dawkins, Richard, 2006; p.192). Una traducción es un meme en sentido amplio.

Una traducción puede ser un meme según esta definición, por ser una imitación; sin desconocer que Dawkins parece referirse más bien a ideas sueltas. Yo entiendo que se podría hablar de macro-memes y micro-memes. La idea de micro-memes de un texto o discurso influyen en el macro-meme que sería el texto.

Estos memes al igual que los genes de los que se hablaré en el punto 2.3, se pueden replicar a sí mismo, pero tienen otras características como la longevidad, fecundidad y la capacidad de copiarse fielmente.

La importancia de los memes recide, al igual que la de las traducciones de discurso-texto, en su fecundidad, es decir, en su expansión (Dawkins, 2006; p.194). Pensemos que la traducción debe alcanzar a la mayor parte del público destinatario; debe fecundar las mentes de los lectores o oyentes. También tenemos que tener presente que el traductor cooperando como mediador con el lector, autor y con el medio, la traducción, se puede alcanzar ese efecto expansivo en el texto meta.

  1. Cultura

Comúnmente se viene aceptando que cultura puede ser una canción, un poema o un libro. Entre todos los miembros de los primates, el ser humano es el único que está dominado por la cultura (Dawkins, 2006; p.3). Dawkins señala que el ser humano puede aprender a ser altruista. A mi entender cooperar es condición esencial de toda cultura; sostengo por tanto que el ser humano está programado a ser altruista y no a ser egoísta. Es un error mantener que los genes son egoístas y la cultura también. Me gustaría pensar que los genes, los memes y la cultura nacen para ser transmitidos. Estos no nacen para ser impuesto. La cultura no debe ser impuesta, se transmite en red; utilizando los canales tradicionales o actuales. Existe el egoísmo que se basa en la idea de la escases económica, la economía se base en la escases de recursos y por tanto en la gestión de estos. Si se piensa en el petróleo, existen países que tienen de este materia más que suficiente pero carecen de agua. Aquí se da una necesidad de intercambio, de cooperación, entre el que tiene el petróleo y el que tiene el agua. Nadie es autosuficiente, por tanto el gen egoísta, sería un gen suicida, a mi entender. La cultura necesita una base humana. Los genes, memes y la cultura requieren al ser humano. El hombre se define por estos elementos.

La cultura es tan importante como los genes (Dawkins, 2006). La cultura es también la que determina el modo de vida de los seres humanos y no sus genes (Dawkins, 2006; p.164). La cooperación es generalmente aceptada por todas las culturas; siendo preferible a la mera competitividad para la prosperidad de las culturas.

  1. Genes

En la actualidad se puede afirmar que pocos o ningún gen de Sócrates (Dawkins, 2006; p.199) sigue entre nosotros. Sí siguen entre nosotros los memes de Sócrates. No tenemos ningún libro escrito por Sócrates; pero podemos afirmar que toda nuestra cultura occidental se construyo alrededor del pensamiento de este hombre. De Sócrates no quedan genes, sí su legado a la cultura: los memes.

Los genes no son importantes para la traducción; sí para determinar las enfermedades que podemos padecer. Pero esto tampoco es del todo cierto como recuerda la epigenética: el medio influye sobre el desarrollo de determinadas enfermedades genéticas. Podríamos afirmar que los genes no son lo importante, que pueden existir genes egoístas y genes altruistas, pero que su existencia es relativa. El verdadero problema está entender que los genes pueden ser egoístas o tener rasgos que son asociados a los humanos, a las personas (Dawkins, 2006; p.X) . Por tanto el egoísmo y el altruismo son rasgos de unas personas, no de los genes. Los memes y la cultura si pueden tener rasgos altruistas y egoístas. Dawkins no puede alejarse de la posibilidad de darle personalidad a los genes, aunque sea de forma temporal; es precisamente ahí donde está el error. Entiendo que los genes no tienen personalidad, tampoco temporalmente, solo un ser humano consciente es capaz de tener ese tipo de sentimientos egoístas o altruistas. Solo el ser humano puede ver genes egoístas.

  1. Su implicación en la traducción: una conclusión

De lo planteado extraigo para la traducción que los genes no tienen una especial relevancia. Para la traducción son más interesantes los memes y la cultura; la genética es simplemente moléculas sin consciencia sobre las que actúa la cultura y los memes. La única consciencia que vale la pena mencionar es la humana; estando presente antes, durante y después de la traducción.

Por tanto en una sociedad interconectada el traductor tiene que cuidar más que nunca el actuar coordinadamente con otros traductores o profesionales. Y adaptar su traducción a la realidad cultural donde va a ser usada.

Profesionalmente debe destacar siempre la cooperación, también con el lector; no se trata de competencia, sí de trabajar en equipo. Es preferible ganar menos pero hacer un buen trabajo revisado por alguien.

La cultura del traductor debe cambiar hacia la idea de inteligencia en red, de información en bits, y el trabajo coordinado con otros profesionales. La idea de competencia no tiene cabida en una sociedad de la abundancia, salvo que venga acompañada de la miseria del miedo.

    


 


 


Bibliografía

Baker, M. & Saldanha, G. (2009). Routledge encyclopedia of translation studies. (2 ed.) London etc.: Routledge.

Dawkins, R. (2006). The selfish gene. (30th anniversary ed.) Oxford etc.: Oxford University Press.

0 comments:

Post a Comment